Santo Domingo, RD. — A tres meses del trágico colapso en la discoteca Jet Set, Edwin, esposo de Darlenys Batista —una de las víctimas mortales— compartió públicamente su experiencia de duelo y superación, marcada por la responsabilidad de criar solo a su hija de dos años.

Un Día del Padre diferente
“Es un día doloroso. Antes estábamos los tres. Ahora me toca ser papá y mamá, y el esfuerzo es doble”, expresó Edwin con la voz entrecortada. El testimonio ha tocado los corazones de miles de dominicanos que han seguido el desarrollo del caso.
El duelo de una niña
Uno de los momentos más difíciles, según relató, es cuando su hija aún pregunta por su madre. “Respondo como puedo. Son cosas que no se aprenden. Solo trato de darle mucho amor”, comentó. Recordó con tristeza que la madrugada del 8 de abril, la niña se mantuvo despierta esperando a Darlenys, repitiendo “mamá, mamá”, sin comprender la magnitud de lo ocurrido.
Apoyo familiar como pilar
Edwin agradeció profundamente el respaldo de su familia: los abuelos, la madrina y otros seres cercanos que han sido parte fundamental en el proceso de reconstrucción emocional y rutina diaria para la niña. “A veces pienso que no iba a poder, pero me comprometí conmigo mismo a formar una persona de bien”, afirmó.
El momento de la tragedia
En la entrevista también compartió cómo se enteró de la tragedia. Recibió una llamada en la mañana siguiente al colapso. “Me dijeron que la tarima se desplomó. Siempre tuve miedo de que algo así pasara… y pasó”, contó. La desesperación creció al no obtener información inmediata, teniendo que buscar respuestas por su cuenta.
Secuelas emocionales persistentes
El colapso de la discoteca Jet Set no solo dejó víctimas físicas, sino profundas secuelas emocionales en múltiples familias. Edwin es hoy uno de los rostros más visibles del dolor que continúa latente en quienes perdieron a sus seres queridos en la tragedia del 8 de abril.
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